martes, 20 de agosto de 2013

Balance de la lucha inquilinaria!!

Hoy más que nunca la organización de l@s inquilin@s debe marcar el rumbo!

por: Rigel Sergent
militante del Movimiento de Inquilinos /Movimiento de Pobladores


“Es mucha el agua que ha corrido debajo del puente”, frase muy trivial pero que encaja perfectamente luego
que un grupo de inquilinas e inquilinos decidieron organizarse a finales del 2005 para luchar por sus derechos y gritar a plena voz: “no más abu-sos!”; para algunos se ha avanzado considerablemente, para otros no, para otros somos muchos más que al comienzo y para los demás somos los mismos de siempre, para aquellos ya logramos los cometidos y para los de más acá apenas estamos comenzan-do… Para poder dar luces a estas contradicciones es importante detenerse un momento y realizar un balance, acá un pequeño aporte para la coyuntura y el camino hasta hoy recorrido.

Ciertamente no somos la primera organización de inquilinos del país, en la década de los 90´; en plena crisis por el modelo neoliberal existieron organizaciones de arrendatari@s, como lo@ inquilin@s de Chacao, quienes alzaron las mismas banderas que en el 2005 levantamos, en aquella ocasión sin un avance real, donde ni siquiera fueron escuchados por los que pudieron hacer algo para evitar las olas de desalojos y la especulación en los alquileres. Luego de un letargo, la situación cambió, los que antes teníamos miedo y no hacíamos nada si desalojaban al vecino vimos una oportunidad de hacer algo; la nueva coyuntura política del país permitió el despertar y la unión de inquilin@s para volver alzar esas banderas por el derecho a la vivienda, incluso en sectores tan apáticos como lo es la “clase media”.

En un comienzo nos planteamos un programa de lucha, entre sus principales ideas estaban: 1) Organización de los inquilinos, 2) Detener los desalojos 3) Regulación de la venta de los inmuebles, 4) Generar un nuevo marco jurídico, 5) Obtención de las viviendas a través de la expropiación, y de igual forma logramos identificar a los propietarios con un sector económicamente fuerte y los caracterizamos como los “latifundistas del concreto”. Estos puntos son importantes reflexionarlos, en primer lugar para distinguir con la experiencia recogida, si eran las ideas que nos llevarían al rumbo correcto, y de ser así, cuales fueron cum-plidas para avanzar. En base a lo primero creemos que este programa o plan de lucha planteaba reivindicaciones que ciertamen-te deben resolverse pero que es necesario profundizar en políticas que puedan transcender de lo reivindicativo a lo político, es decir, que no sólo se quede en la obtención de una vivienda, sino que realmente transforme la realidad para ir extinguiendo pro-gresivamente lo que hemos identificado acertadamente como la mercantilización del derecho a la vivienda!

Por otro lado, son incuestionables los avances alcanzados, principalmente en la transformación jurídica, con reglamentos y leyes contra los desalojos, proyectos de adquisición de viviendas, y muy especialmente la construcción de una nueva ley de arren-damientos, hecha por los inquilinos y sustentada en la experiencia recogida de las distintas organizaciones.
De igual forma, aunque no en gran cantidad, se ha logrado la adquisición de viviendas a precio justo y tener las primeras expe-riencias que demuestra que si es posible que l@s inquil@s adquieran las viviendas con el apoyo del Estado; también evitamos que cientos y cientos de familias sean “echadas” a la calle a través de un desalojo, primero con la solidaridad de la gente, enfren-tándonos a poderosos económicos, jueces, policías y leyes, y luego evitando miles de desalojos con el decreto dictado vía habilitan-te por el Presidente Chávez!!

Con la nueva ley de arrendamiento hemos podido definir a grandes rasgos cual debe ser nuestro rumbo, la misma debe orien-tar a las y los inquilinos para seguir avanzando, pero a la vez profundizar como dijimos anteriormente en trasformar realmente el sistema del alquiler.

Para enlazar lo estratégico y lo táctico, lo reivindicativo y lo político, la obtención de la vivienda y la transformación del sistema, debemos de profundizar en la organización!. Aunque lo planteamos en nuestros inicios, sigue siendo una de las deudas pendientes para avanzar; hemos tenido aciertos y desaciertos, compañer@s que se han mantenido y otr@s que se han alejado y rendido - lo cual es un proceso natural en toda organización - pero aún no hemos podido darnos una estructura orgánica que garantice la continuidad de la lucha, debemos evitar tanto liderazgos individuales sin gente, como caer en una supuesta horizontalidad sin organización, debemos seguir apostando por la organización desde las bases que logre la participación y toma de decisiones de las mayorías, elevando los niveles de consciencia de tod@s y no sólo de la vanguardia.

De igual forma nos hemos fortalecidos, complementado y articulado con otras experiencias que reivindican la lucha por el derecho a la vivienda, y que la transciende convirtiéndola en una lucha política para transformar realmente, ello enmarcado en el Movimiento de Pobladores que puede y debe garantizar la lucha a largo aliento.

Las conquistas hasta ahora alcanzadas pueden ser reversibles sin organización, las leyes aprobadas a favor de los inquilinos, sin l@s inquilin@s coordinados es letra muerta, los apartamentos o edificios hoy comprados serán sólo proyectos y no parte de una política nacional sin la organización en cada edificio, residencia, pensión, parroquia, sin la unidad popular por la lucha polí-tica, por el derecho a la ciudad no habrá “Revolución Urbana”, por ello, para las y los inquilinos decididos a transformar nuestra realidad concreta la organización y la elevación de nuestra consciencia es y debe ser la táctica y estrategia a lograr para garanti-zar que la vivienda sea un derecho y no un negocio!!

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