martes, 15 de enero de 2019

Por un Sistema de Arrendamiento Social y contra la liberación de los alquileres de vivienda


Ante el anuncio realizado por  el Ministro del Poder Popular para  el Hábitat y la Vivienda, Ildemaro Villarroel, durante la primera reunión del año del Órgano Superior de Vivienda, donde manifestó: “La Sunavi presentará un programa de recuperación y confianza para la reactivación del sector de alquiler en Venezuela”, queremos dar a conocer a su gestión y al Pueblo en general nuestra posición como movimiento social de 14 años de lucha:

1.       Es importante que se considere la situación de arrendamiento en nuestro país como parte fundamental  de la Gran Misión Vivienda Venezuela (GMVV), tanto para las familias que vivimos en situación de inquilinas (os)  propietarios de viviendas destinadas al alquiler, así como  también para todas aquellas  personas,  familias – desalojadas  con sentencia de desalojo, arrimadas, juventud, mujeres, nuevas parejas, entre otros,  que acceder a una vivienda alquilada   representa quizás la principal o única oportunidad de poseer un hogar propio.

2.       Desde nuestra conformación en el año 2004 hemos planteado la necesidad de generar un Arrendamiento Socialmente Responsable, como lo expresamos en nuestra Ley para la Regularización y Control de Arrendamientos de Vivienda (LRCAV) del año 2011.

3.       La “reactivación del sector del alquiler” como se anunció en la reunión mencionada, es una situación que nos mantiene alertas, en virtud de que NO debe significar la liberación y entrega a la vorágine del mercado inmobiliario, ya que podría entenderse contrario a las órdenes del comandante Chávez.  Es de hacer notar que las ideas y orientaciones sobre este relevante tema, fueron recogidas por nuestra organización y aprobadas por el comandante Chávez el 8 de enero del 2011 en un encuentro con el Movimiento de Pobladores y avaladas en la promulgación de la ley el 12 de noviembre del mismo año.

4.       En virtud de garantizar el derecho a la vivienda de todas y todos, no se debe caer en la matriz de opinión del sector inmobiliario de que nuestra ley: “eliminó el mercado del alquiler de viviendas”,  cuando el contexto actual demuestra que con nuestra ley no pueden ni podrán  saquear los bolsillos del pueblo como lo hacían en la cuarta, donde la vivienda era considerada una mercancía y un negocio, afectando al pueblo incluyendo sectores de la clase media. La realidad es que el sector inmobiliario no construye viviendas destinadas al alquiler desde los años 50.

5.      En una situación de guerra tan atroz contra la economía de las familias venezolanas,  gracias a esta ley LRCAV podemos frenar la especulación inmobiliaria.

6.       Es por ello que consideramos que se debe impulsar en el marco de la GMVV un SISTEMA DE ARRENDAMIENTO SOCIAL, el cual debe tener como eje fundamental el arrendamiento desde el sector público a través de la Inmobiliaria Nacional, pero a su vez captar  la capacidad de puesta de viviendas en alquiler de manos  del mismo pueblo,  ya que existen inmuebles deteriorados, que con poca inversión pública,  pueden ser recuperados, rehabilitados y/o reacondicionados para que puedan  ser habitados y cumplan con su función social y por último sin negar su participación, el sector privado, haciendo cumplir el artículo 84 y 85 de la LRCAV.

7.       La inmobiliaria Nacional debe potenciar su capacidad de destinar viviendas para el alquiler no sólo desde la construcción de viviendas nuevas, sino también desde la adquisición en el mercado secundario e incentivando a las y los ciudadanos comunes, no desregularizando el valor del alquiler, sino desde otras medidas como tributarias, mejoramiento de servicios, administraciones colectivas y autogestionarias desde el poder popular, viviendas desocupadas, recuperando el uso social de viviendas destinadas para otro fin, etc.

8.       Es importantísimo y exigimos la Participación Protagónica del Poder Popular y de las distintas organizaciones que venimos trabajando y construyendo en este sector desde hace años, por ello es contrario al proyecto revolucionario que se generen políticas, proyectos y propuestas desde la Sunavi y el ministerio sin la participación protagónica del Pueblo Organizado.

9.       La reactivación del sector alquiler de vivienda debe incluir por JUSTICIA SOCIAL, por compromiso con el Pueblo y con el Comandante Chávez, la resolución de una cantidad importante de familias desalojadas (erradicando a su vez esta práctica que aún se da), la reubicación de familias con sentencias de desalojo que a su vez logre la recuperación de viviendas a pequeños propietarios con necesidad real, y la adquisición de los edificios destinados al alquiler de vieja data que lograría socializar miles de viviendas para las familias arrendadas con estas características, lo que a su vez contribuiría enormemente a la meta establecida por la GMVV.

10.   Del mismo modo reiteramos la necesidad de destinar por lo menos un mínimo porcentaje (proponemos por lo menos el 1%) de las viviendas de la GMVV, pudiendo ser incluso en alquiler, para la resolución de conflictos de desalojos y que sea parte del Sistema de Arrendamiento Social.

Por Nuestra Soberanía!
Por el Socialismo!
Viva la Revolución Bolivariana y Chavista!
La Vivienda es un derecho y no un negocio!
Chávez Vive en la Lucha!

La huella del Inquilino




Por un Sistema de Arrendamiento Social y contra la liberación de los alquileres de vivienda

CONVOCAMOS A TODAS Y TODOS LOS INQUILINOS A CONCENTRARNOS ANTE EL MINISTERIO DEL PODER POPULAR PARA EL HÁBITAT Y VIVIENDA ESTE MIÉRCOLES 16 DE ENERO A LAS 9AM


Comunicado Movimiento de Inquilinas e Inquilinos por la Soberanía del Pueblo de Venezuela





COMUNICADO


El Movimiento de Inquilinas e Inquilinos, organización social en lucha por el derecho a la vivienda, el hábitat y una ciudad justa,  hoy alzamos  nuestras voces colectivas, nuestros puños izquierdos y nuestro espíritu combativo en defensa de nuestra Soberanía, nuestra Patria, nuestro Pueblo y por nuestro Proyecto Bolivariano y Chavista!.


Hoy cuando retumban con más fuerza las imposiciones  desde los centros del poder mundial, con vocerías que no expresan ni representan a nuestros pueblos en otras latitudes y fronteras, con mayor fortaleza cerramos filas como pueblo decididos a que solo nosotras y nosotros definimos nuestro destino.

El 10 de Enero del año en curso tomará posesión nuestro presidente Nicolás Maduro Moros por voluntad del Pueblo y como resultado del proceso electoral llevado a cabo el 20 de Mayo del 2018, en el cual las y los militantes de nuestra  organización participó directa y masivamente como lo hemos hecho en los últimos procesos electorales, donde hemos obtenidos resultados tantos favorables como adversos a nuestro proyecto Bolivariano y Chavista.  Por ello, como lo hemos demostrado en los últimos 20 años, este Bravío Pueblo no permitirá que ningún poder extranjero, político, militar o económico someta nuestra voluntad! 

Desde el Movimiento de Inquilinas e Inquilinos reconocemos la situación difícil y crítica que estamos viviendo como pueblo y como sociedad, por un lado el imperialismo y su intervención y bloqueo económico, en una guerra feroz contra el pueblo, por el otro  los poderes económicos internos que siguen intentando asfixiarnos en su pretensión fallida por doblegarnos,  a lo interno del proceso un sector minúsculo en cantidad pero muy dañino que intenta desdibujar y desviar el proceso iniciado por el Comandante Chávez y que han pretendido cerrar las vías de la participación protagónica del chavismo y apuestan a un proceso de privatización de la economía. Pese a todo este escenario no tenemos ninguna duda de que el camino es la defensa de nuestro proyecto Bolivariano y Chavista, con un Pueblo unido, por la construcción del Socialismo, la Comuna y el Poder Popular.


Por Nuestra Soberanía!

Por el Socialismo!

Viva la Revolución Bolivariana y Chavista!

Chávez Vive en la Lucha!

domingo, 21 de enero de 2018

Debate del Plan de la Patria del Movimiento de Inquilinos



                  DEBATE PLAN DE LA PATRIA 2019-2025 SECTOR VIVIENDA
MOVIMIENTO DE INQUILINAS E INQUILINOS



Dado el llamado del Presidente Nicolás Maduro para debatir desde las bases el Plan Nacional de la Nación, el Movimiento de Inquilinas e Inquilinos, nos reunimos el día sábado 13 de Enero del 2018, para dar nuestros aportes al Plan de la Patria 2019-2025 desde nuestra experiencia concreta en el sector vivienda, siendo este un documento que sintetizaremos con nuestra plataforma del Movimiento de Pobladoras y Pobladores y que a su vez nos sirva para orientar nuestra programa de lucha.

Partimos de la premisa de que la vivienda es un derecho humano y no un negocio y de que la lucha por la vivienda va mas allá de cuatro paredes y un techo; esta perspectiva social, política y cultural es una de las aristas en el cambio de paradigma del hábitat y ciudad, por ello la lucha por vivienda digna de las grandes mayorías es la lucha por  la democratización de la tierra y nos sentimos arropados  en la lucha del campesino por la tierra que trabaja, ¡somos la expresión en la ciudad del campesino que lucha y recupera la tierra que trabaja!. 

En el actual sistema en que vivimos existen distintas opciones de acceder a un techo: construir su propia vivienda, comprarla, mejorar la que se tiene, vivir “arrimados”, a través de políticas de Estado o a través del alquiler. Siendo el alquiler una forma de acceso a la vivienda se debe garantizar una política de arrendamiento socialmente responsable que la garantice como alternativa de acceso a la tenencia de un techo donde habitar.

Pero al contrario, el modelo predominante aleja a la población al acceso de vivienda digna. La especulación inmobiliaria en el marco global de la financiarización del capital opera como un mecanismo auténticamente depredador y parasitario sobre la economía real, en primer lugar directamente en las familias,  al tener que invertir un porcentaje importante de sus ingresos  para el acceso a la vivienda, sea en compra o alquiler (en ocasiones es de un 50 o 60% del presupuesto familiar), la capacidad de gasto de la población para satisfacer otras necesidades de consumo desaparece prácticamente.  En segundo lugar la economía real en conjunto se contrae; a su vez los elevados rendimientos en suelo, capital inmobiliario y derivados financieros de deuda hipotecaria, canaliza un flujo de inversiones de capital que se sustraen del campo productivo, actúan en ocasiones como “lavado de dinero” y retroalimentan la espiral especulativa. El magnetismo de la inversión en patrimonio inmobiliario como valor refugio para momentos de crisis se mantiene en este contexto casi intacto, por eso de que “el valor de la vivienda siempre se elevará” según la matriz dominante del sentido común…hasta que explota la burbuja. Entre tanto el derecho a la vivienda aparece como un bien inaccesible.

En la República Bolivariana de Venezuela el corto lapso de desarrollo de la Gran Misión Vivienda Venezuela (GMVV) con su millón y seiscientas mil viviendas construidas, ha paliado en parte el crecimiento de la demanda de vivienda originado por la herencia acumulada de la IV República, por el crecimiento poblacional y por el aumento de la capacidad de consumo de la población. Sin embargo no llega a satisfacer por ahora las expectativas y las necesidades reales en su totalidad. Ni el desarrollo de la GMVV ni la Ley de Arrendamientos  en vigor han frenado el crecimiento de valores especulativos, tanto en la compra-venta de bienes inmuebles como en los alquileres. El fenómeno “burbuja” está presente en los principales núcleos urbanos y por extensión en todo el territorio, urbano o rural, de Venezuela. El efecto especulativo que se profundiza con la denominada guerra económica  actúa sobre la asignación de valor a la compra o alquiler de inmuebles. Así podemos considerar la presencia de un alquiler de viviendas sobre la base del siguiente mecanismo: en aquellas zonas donde la presión de la demanda es mayor (por su ubicación, dotación de servicios y cercanía a fuentes de empleo) se fijan unos niveles de precios especulativos, apuntando muy “hacia arriba”. Estos niveles que en no pocos casos traducen en bolívares valores internacionales, se transmiten a los extrarradios urbanos y zonas rurales a modo de tasa de referencia. El disparate, si consideramos la capacidad adquisitiva media de la población venezolana, está servido. Un repaso a los anuncios inmobiliarios en prensa e internet de cualquier modalidad (compra o alquiler) nos saca de dudas: acceder a una vivienda es un asunto casi utópico.

Desde la perspectiva de facilitar el acceso a la vivienda como derecho se impone la necesidad de abordar una intervención global que abarque tanto el desarrollo de la oferta de vivienda pública, en los términos mejorados de la actual GMVV, como del alquiler. Se ha comprobado que una ley garantista hacia el inquilino como la actual Ley de Arrendamientos es necesaria pero insuficiente. Hace falta ir más allá en una intervención específica sobre el mercado de alquiler. Vaya por delante la observación, dominante en el imaginario popular, que considera vivir en alquiler como algo degradante (“botar la plata”), una visión arraigada apegada al fetiche de la “propiedad” como valor que estigmatiza el alquiler de vivienda como fórmula de segundo orden. Pues bien, tomemos como ejemplo los países europeos (de la UE) de mayor índice de desarrollo y bienestar social; algunos porcentajes (en 2009) de población que viven en alquiler en algunos de estos países son: Alemania 51%, Austria 40%, Bélgica 30%, Dinamarca 46%, Finlandia 34%, Francia 44%, Holanda 46%, Reino Unido 31%, Suecia 45%, Suiza 55%. En los países donde prendió la burbuja inmobiliaria apegada a la tradición de la propiedad, los datos son elocuentes: España 11%, Grecia 20%, Irlanda 21%, Italia 21%, Portugal 21%, países estos que se enfrentan de forma extendida al drama de los desahucios. Tras el estallido de la burbuja, el porcentaje en alquiler en estos últimos países ha subido considerablemente. La amplitud del fenómeno del alquiler de vivienda en los primeros países no obedece estrictamente a una cuestión “cultural” o tradición social, responde igualmente a la intervención de los estados en materia de fiscalidad sobre el patrimonio inmueble y la regulación de las condiciones de mercado del alquiler.

A modo de síntesis y en calidad de la orientación  metodológica del debate del Plan de la Patria 2019-2025 – en base a las 5 dimensiones: político, cultural, social, económico y espacial – y partiendo de nuestras y otras experiencias, se pueden establecer una serie de pautas encaminadas a fortalecer y hacer avanzar la realidad del derecho a la vivienda desde la perspectiva de la caracterización del arrendamiento de vivienda en Venezuela.


DIMENSIÓN POLÍTICA

·         EL ARRENDAMIENTO COMO UNA ALTERNATIVA DE ACCESO A LA VIVIENDA
Desarrollo de la política de acceso a la vivienda en alquiler como parte de la perspectiva de la GMVV. 

Crear un Sistema de Arrendamiento Público a través de la Inmobiliaria Nacional. Las instituciones vinculadas  en la materia deben  garantizar el acceso y seguridad jurídica en la tenencia de la vivienda alquilada.

Incentivar el alquiler de viviendas socialmente responsable. Definir políticas de estímulos para la construcción de viviendas de alquiler. Garantizar a través de la Inmobiliaria Nacional el pago oportuno del alquiler y el estado del inmueble de la vivienda alquilada.

·         DEMOCRATIZACIÓN  Y  SEGURIDAD A LA TENENCIA DE LA VIVIENDA
Lucha Contra el Latifundio Urbano de los inmuebles en alquiler. Sumar en la meta de la GMVV la adquisición de las viviendas en manos del latifundio urbano (multiarrendadores).
Generación de Viviendas Transitorias Autogestionadas como respuesta eventual contra desalojos arbitrarios, desastres naturales, con características físicas para tal fin. Recuperación de inmuebles subutilizados para tal fin. Superar la experiencia de los refugios gestionadas desde la institucionalidad.
Lucha contra toda expresión de desalojo arbitrario y forzoso. Mecanismo de respuesta y protección contra el desalojo de vivienda.


·         REIMPULAR LA NUEVA INSTITUCIONALIDAD EN MATERIA DE VIVIENDA Y FORTALECIMIENTO DEL PODER POPULAR

Cumplimiento de parte de las instituciones públicas de las leyes hechas en el proceso revolucionario en materia de vivienda como la Ley de Regulación y Control de Arrendamientos de Vivienda y la Ley contra el Desalojo y la Desocupación Arbitraria de Viviendas

Democratizar los espacios de toma de decisiones en las políticas de vivienda, en nuestro particular sobre el tema del arrendamiento de viviendas. Participación plena de los movimientos sociales, instancias del Poder Popular, Consejos Comunales y Comunas en las instancias de tomas de decisiones y ejecución de la gestión en materia de vivienda y hábitat
Transformación del sistema de acceso a la justicia en materia de vivienda y hábitat: Crear un Sistema Único de Protección al Acceso a la Vivienda que centralice la política y evitar la tardía de la justicia

Impulsar mecanismos de profundización de la organización colectiva para lograr el cumplimiento de las metas en políticas de vivienda. Fortalecer las estructuras organizativas de los movimientos sociales y expresiones del Poder Popular.




DIMENSIÓN SOCIAL

·         PROTECCIÓN SOCIAL PARA LA TENENCIA DE LA VIVIENDA

Erradicar toda forma de desalojo de vivienda. Protección social contra los desalojos en base a los aspectos de solidaridad y protección de la familia. Articulación interinstitucional para dar respuesta cuando se presenten denuncias de desalojo de vivienda. Considerar los efectos socio-emocional- psicológico en los casos de desalojos.  Creación en las instancias pertinentes de grupos interdisciplinario de protección a la familia desalojada. Ante la necesidad de recuperación por necesidad social de recuperar la vivienda el propietario (no latifundista) reubicación del inquilino en tiempo prudencial.

Descriminalización de las y los inquilinos por no tener propiedad de las viviendas.

Garantizar a grupos vulnerables acceso a la vivienda. Generar mecanismos de garantizar acceso a la vivienda a las y los adultos mayores, mujeres y juventud.

Destinar porcentaje de GMVV a viviendas en alquiler, tanto en las nuevas construcciones como en el mercado secundario a través de la Inmobiliaria Nacional, mediante contratos que garanticen su continuidad cada 5 años siempre y cuando se cumplan las clausulas contractuales.

Impulso de procesos autogestionarios. Recuperar nuestra capacidad de construcción de nuestras viviendas.

Creación de Sistema de Consulta Nacional con el Carnet de la Patria para las personas que viven en situación de inquilinato para establecer mecanismos de adquisición  de las viviendas habitadas.




DIMENSIÓN ECONÓMICA

·         LUCHA CONTRA LA ESPEULACIÓN INMOBILIARIA

Regulación definitiva de la vivienda alquilada. Cumplimiento de mecanismo establecido en la ley de arrendamiento para cálculo de valor de alquileres y venta de inmuebles arrendados. Vivienda arrendada de vieja data su costo para la adquisición no puede estar por encima de las nuevas construcciones de la GMVV. 

Hacer factible que el acceso a la vivienda en alquiler, que no exceda del 30% del presupuesto de los ingresos familiares debidamente acreditados por los ingresos fiscales. Ello implica una actuación fundamentalmente sobre la población trabajadora debidamente formalizado (asalariada o por cuenta propia). Uso del Carnet de la Patria para caracterizar criterios.

·         POLÍTICA TRIBUTARIA DE INCENTIVO DEL ALQUILER DE VIVIENDA
Establecer mecanismos fiscales disuasorios hacia la tendencia a acumular patrimonio inmobiliario (el llamado latifundio urbano) como forma de negocio, combinado con medidas fiscales facilitadoras de la fórmula en alquiler.

Generación de Fondo de Subsidio para el Alquiler de Viviendas

Penalización fiscal a la vivienda vacía y/o a la tercera vivienda con un impuesto del “X”% al valor de mercado del suelo. Se entiende como tal aquella vivienda diferente a la residencial propia o la “vacacional”, de temporada. Se grava a partir de una tercera o más viviendas a nombre de un propietario. Objetivo: hacer muy costoso el mantenimiento de “latifundios” inmobiliarios paralizados y activar el mercado de alquiler.

Subvencionar mediante ayudas al alquiler, con un límite en la cantidad, a las rentas más bajas siempre que ni los ingresos ni la cuantía del alquiler traspasen unos determinados umbrales. 

Desgravar fiscalmente al inquilino de su declaración de renta al SENIAT un porcentaje del importe anual del alquiler. Ello estimula la incorporación de los ingresos por este concepto a la declaración del arrendador para su cómputo general. Permite conocer si el valor del alquiler está en correspondencia con la tasación originaria del inmueble o el valor de mercado actual, a efectos del cobro del impuesto correspondiente al bien inmueble.




DIMENSIÓN CULTURAL

·         DESARROLLO DEL ASPECTO ÉTICO DE LA VIVIENDA

Pensarse las políticas de vivienda sin reproducir las bases del capital inmobiliario especulativo. Evitar la reproducción del pequeño propietario con visión de acumulación de riqueza, para evitar creación de latifundio urbano y capital especulativo inmobiliario.

Educación formativa con respecto la vivienda como mercancía, contra el desalojo de vivienda, entendiendo que la mercantilización de la vivienda en alquiler es sinónimo de desalojo.

Incentivar culturalmente el alquiler de vivienda social como alternativa al acceso más allá de la propiedad.

Recuperación cultural de la construcción de vivienda por sus habitantes, garantizando políticas de formación para la autogestión. 

Generar política comunicacional, campañas e  información a la población sobre el derecho a la vivienda.  Combatir comunicacionalmente la criminalización contra la y el inquilino. 

Crear espacios de reflexión que apuntan a la construcción del Socialismo en base a las prácticas de los movimientos sociales que reivindican la vivienda como un derecho, propiedad de uso vs necesidad de la vivienda.



DIMENSIÓN ESPACIAL

·         CONDICIONES DE HÁBITAT CON LA VIVIENDA

Garantizar derechos involucrados al hábitat. La vivienda arrendada o adjudicada debe estar cercana al trabajo. Incentivar servicios públicos en manos de las comunidades organizadas.

·         GENERACIÓN DE NUEVAS COMUNIDADES EN EL TERRITORIO

Transformación de espacios en la ciudad para el acceso a la vivienda en los llamados cascos centrales. Densificación de las llamadas pensiones manteniendo la identidad cultural del entorno. 

Territorializar las viviendas transitorias en base a la densidad de cada localidad
Reimpulsar los planes gubernamentales de identificar terrenos donde se pueden construir nuevos urbanismos considerando también el equipamiento urbano en las parroquias en conjunto con grupos organizados.

·         REIMPULSO ORGANIZATIVO EN EL TERRITORIO

Reimpulso y fortalecimiento de los comités de vivienda en los Consejos Comunales.
Uso del Carnet de la Patria para la organización de la demanda en el sector vivienda en conjunto con las organizaciones sociales y expresiones del Poder Popular que se organizan por el derecho a la vivienda.

martes, 14 de noviembre de 2017

6 años de la Ley de Arrendamiento en Venezuela: La política que Chávez asumió obedeciendo al Pueblo



Por: Movimiento de Inquilinas e Inquilinos

¡Patria Justa! Con esta frase, el Comandante Chávez promulgó el 12 de noviembre del 2011  la “Ley para la Regulación y Control de los Arrendamientos de Viviendas”, ley que con el respaldo de 413.000 firmas legitimaron aquel proyecto asumiendo la consigna del Pueblo Legislador. Hoy, 6 años después queremos recoger algunos planteamientos, instrucciones y orientaciones que el mismo Comandante Chávez y el Pueblo Legislador dieron en aquel acto histórico – denominado así por el mismo Presidente – y que hoy día quedamos pendientes por cumplir a nuestro propio Pueblo y al legado del Comandante.

La nueva ley de arrendamiento no plantea la desaparición de la vivienda en alquiler, es el resultado del cúmulo de situaciones que se habían profundizado en la década de los noventa con las políticas neoliberales, y que con la llegada de la Revolución se pudo cuestionar – luego de años de lucha – un sistema de arrendamiento que utiliza la necesidad de cientos de miles, que convierte la vivienda en mercancía y en un negocio, y que acapara una gran cantidad de viviendas en pocas manos en un sector inmobiliario que expresa un latifundio urbano. La ley no se fraguó en el odio ni producto el revanchismo, ni mucho menos del resentimiento, sino más bien  desde los valores magnánimos del humanismo, para sentar las bases de coexistencias de quienes protegen el valor social de la vivienda como un derecho humano y la garantía plena de este derecho a toda la población, contrarrestando la mercantilización y especulación económica de la vivienda que la convierte en un medio de explotación del ser humano por el ser humano.

                En aquel acto se plantea que no se lucha por cuatro paredes y un techo, sino por transformar un sistema y un modo de reproducción capitalista que se da en las ciudades, y  no sólo se cuestiona ése modelo, sino que se concibe y se vienen creando alternativas para superarlo, tal es el caso de la política que viene impulsando el Movimiento de Pobladoras y Pobladores. Parte de esta transformación es el sistema jurídico que sustenta y que reconoce la vivienda como un negocio, por ello se viene impulsando una serie de leyes, como la ley de arrendamiento, ley contra el desalojo forzoso, ley por la dignificación de las y los trabajadores residenciales, entre otros instrumentos.

La ley de arrendamiento fue un proceso de debate abierto, democrático, con todos los factores y sujetos involucrados que participaron: inquilinas e inquilinos, estudiantes, pequeños propietarios de viviendas en alquiler, incluso grandes inmobiliarias, estas últimas no pudieron participar como seguramente lo hacían en otros tiempo desde posiciones de poder, ésta vez sería desde la igualdad de condiciones. Por ello, más que una ley equilibrada se hace referencia a que la ley de arrendamiento es una ley justa.

El planteamiento central de la aprobación de la ley de arrendamiento se da con la reflexión que hace el Comandante Chávez sobre el pensamiento del maestro Simón Rodríguez sobre el texto Sociedades Americanas del cual cita el Presidente:  
“…El interés social pide que la Nación esté en Congreso Perenne, sin elecciones, sin suplentes, sin recesos, en una palabra sin farsas, sobre todo sin esa cómica facultad ordinaria de imponer silencio al Soberano para llamarlo al orden…” (Simón Rodríguez)
El comandante plantea que Simón Rodríguez pone allí la semilla del proyecto socialista, del “Pueblo Legislador en congreso Perenne y en todas partes”, y de allí la importancia que ve Chávez en aprobar una ley hecha desde el pueblo y nos hace el llamado a seguir en el rumbo del Congreso Perenne. 

Lo alcanzado de la aprobación de una ley de arrendamientos  es el logro de la elevación de la conciencia, una lucha que fue de lo individual a lo colectivo, entendiendo que la organización del Pueblo es la única forma para solventar nuestras necesidades, es el resultado de estar cansados de que otros – los poderosos – escribieran nuestra historia, por ello el Poder Popular viene librando una batalla por nuestros derechos y lo hicimos como parte del Pueblo Legislador.

El Comandante Chávez en este acto no sólo se plantea la promulgación de la ley, sino que la acompaña con una política certera:

·         Creación de un fondo para financiamiento de viviendas en arrendamiento.
·         Creación de la Inmobiliaria Nacional que incluya alquiler de viviendas en donde participe las organizaciones sociales.
·         Adecuación para la primera Residencia Estudiantil y plantea la construcción de viviendas  estudiantiles en la Gran Misión Vivienda Venezuela.

Por última reflexión del Comandante Chávez queremos acotar su planteamiento de que todo esto es posible si hay un Pueblo empujando y no se le deja a la ineficiencia del Estado.  

A 6 años de la aprobación de la Ley para la Regulación y Control de los Arrendamientos de Viviendas la lucha debe continuar, y nos corresponde a todos unirnos en corresponsabilidad, para que cese el latifundio arrendaticio que nos mantuvo sumisos  y abrir paso a un arrendamiento socialmente justo. 

Gobernar obedeciendo es parte de la revolución política que estamos haciendo, las leyes del Pueblo abren camino para la democracia revolucionaria, nuevas forma de gestión popular y nuevas forma de poder, allí el gran reto que tenemos por delante. 

Sigamos dando ejemplo de organización de lucha y victoria!
El hacer nos libera y la organización popular nos hace indetenibles!


Movimiento de Inquilinas e Inquilinos